La Máquina a Tiempo

septiembre 13, 2010

Serie The Blue Champagne – 8 Final.

Filed under: Ciencia Ficción,The Blue Champagne — halsivon @ 11:41 pm

La conspiración.

El Grito de Edvard Munch

Imagine por un momento que la detrás de la Palabra Procesada existiese un cerebro perverso, ya fuere humano o no, que vigila sus pasos en pos de cada uno de los bytes que coloca a cada rastro de su relato , y le dice a una base de datos centra la peligrosidad o radicalidad del relato que usted está escribiendo, y un buen día como cualquier hijo de vecino usted recibe en su badeja de correo un caluroso mensaje de navidad programando a su cerebro para que usted se mate.

Varley usa la paranoia giri hacia sus entidades gubernamentalesy su evidente animosidad en contra de la tecnología para reducir el último cuento de la Serie Blue Champagne a un cuento de suspenso y misterio policial, digno de un acartonado rincón de Hollywood. Es más, creo que el tema de la la agencia HAcker puedelotodo que arruina vidas mientras otras se enriquecen ya fue tratado por el mismo Hollywood en el filme La Red de Irwin Winkler protagonizada por  Sandra Bullock. El resultado es a mi parecer , un intento lozano de reunir las moralejas de lso relatos anteriores, especialmente de Alfabeto Humano y La PAlabra no procesada, con un atisbo casi imperceptible  de lo que lograría Simmons al describir las inteligencias artificales del Tecno Nucleo. El ojo de la paranoia y el discurso iconoclasta hacia la tecnología del ordenador, los cables y la red se ve difuso en una historia de amor bien conseguida entre los protagonistas Lisa, una oriental amoral, pero divertida con un ingenio súbito hacia la tecnología y Victor: un veterano de guerra atormentado y gruñón cuyo único pasatiempo es cocinar lo que produce su propio huerto. Entre los asesinatos en serie cometidos por un misterioso agente tras las líneas y los monitores, y los ataques epilépticos secuela de su padecimiento en la guerra, surge un romance emotivo e ilustrado entre dos víctimas del terror. Padece Varley de la no correlación entre los eventos traumáticos de los protagonistas en sus vidas , y la conspiración terrible de la agencia por generar nuevas guerras; supongo que esto obedece a un claro desatino de Varley a la hora de expresar sus emociones en contra del armamentismo, que ya se había hecho patente en el Alfabeto Humano, al cual, incluso , remembra berevemente cuando comienza la investigación de la primera víctima. El mensaje moralista es vago y melifluo, y su proselitismo en contra de  las agencias gubernamentales resulta un insulto a la literatura. No cierra Varley su conjunto de relatos con broche de Oro, sino con una mordaza de opinión desnuda basada en paranoias clásicas de la cultura pop.

junio 16, 2010

Serie The Blue Champagne – 7

Filed under: Ciencia Ficción,The Blue Champagne — halsivon @ 9:08 pm

Varley Revisado.

Este artículo fue escrito con la palabra procesada, por lo que, no es auténtico, sus ideas están diluidas en los proscritos unos y ceros ; su escencia y pureza corrompida por microprocesadores fabricados en Taiwan o en Malasya.  Varley se autoplagia en el séptimo relato de la serie Blue Champagne, La Palabra no Procesada, el cuento más cómico de esta serie. Aunque también crítica como escritor la labor de los editores, últimos pogromos del procesamiento de palabras. Y es que si fuera por El escritor, las ideas saldrían de la mente y el espíritu a los lectores sin procesos intermediarios, sin molestos editores, sin máquinas elaboradoras de texto y corrección de estilos. De hecho si fuera por los escritores “víctimas” de los procesadores electrónicos de palabras, se le entregaría a las imprentas (no a los editores, asesinos últimos de la literatura), los originales con todos los errores de ortografía, las notas enmendadas, las rayas y trazas de tinta de la autocensura, las ideas complementarias en una misma frase e incluso un dibujito que simboliza esa musa elusiva que sólo aparece a veces cuando se está presionado por un tiempo de entrega. Todo escritor contemporáneo haría bien de leer este cuento, por el simple hecho de vivir en la supuesta era de la postmodernidad en la que la prosaica máquina de escribir todavía estaba en el punto de no ser remplazada por el ordenador y el procesador de texto, haciendo que cualquier simio pudiera escribir un best-seller si se tiene el softaware de correción de ideas apropiado.  Yo fui uno de los que en mi infancia conoció la máquina de escribir, para escritores de la edad de Varley debió haber sido un proceso mucho más complicado, por el hecho de que la mayoría de su carrera profesional como escritores se hizo en una sucia máquina de escribir mecánica. Difiero con Varley, antes de que Christopher Scholes patentara por allá en el siglo XIX sus primeros modelos de máquina de escrbir y diseñara el teclado QWERTY que aún se usa en la actualidad, ya había escritores que se las atenían con el manuscrito, que pasaba directamente a las imprentas. Y antes de la imprenta, la elaboración de un solo libro era comparable con la hechura de un mural o la elaboración de una escultura de mármol. Y es que el procesamiento es inevitable , ya que la transfiguración de formatos es una de las cuestiones que, a pesar de las incomodidades, es una de las situaciones que enriquece al arte, por el simple hcho de que el artista no puede comunicarse telepáticamente con sus seguidores. El que sea electrónico , sólo lo hace impersonal según Varley, comparable a la digitalización de la música grabada en disco de acetato, o la reproducción en paint de la Gioconda. Fue Martin Silenus de los Cantos de Hyperion (Dan Simmons) el que dijo que poseía el poema perfecto, sólo le estorbaban las palabras; la pureza última de la expresión ni siquiera puede obviar el formato básico de una lengua (en este caso la inglesa) y de un alfabeto (el latino). Si queremos la escencia del espitirtu y la expresión, nada más natural que un abrazo o un beso, aunque estos se tienen que subordinar a los formatos emocionales humanos, las estandarizaciones sociales y la cultura. Por lo que la palabra es procesada hasta alcanzar el formato último del estilo y la retórica, el deseo del escritor aún a pesar de sus aunantes esfuerzos de seguir en el mundo mecánico confiable y no en el electrónico digital, por que las máquinas eletrónicas aún no poseen alma (la que si tienen los chevy clásicos o los ford mustang, las máquinas de tejer Brother de los años 30, los teléfonos aerodinámicos del Bauhaus, y como no, la máquina de escribir) . Si el Jihad Butleriano tuvo referentes, Varley debería figurar en la Biblia Católica Naranja.

junio 9, 2010

Serie The Blue Champagne – 6

Filed under: Ciencia Ficción,The Blue Champagne — halsivon @ 4:31 pm

Alfabeto Humano.

Una de las principales preocupaciones de los científicos y escritores de ciencia ficción en la guerra fría fue la de el contundente y uniforme rechazo a las carreras armamentistas norteamericana y rusa, especialmente con énfasis en la guerra nuclear. De ahí prrovienen precisamente el término “post apocalíptico”, refiriéndose a la catástrofe de origen antropogénico que devasta el planeta, la civilización, la humanidad. El argumento, más lógico de los amantes de la ciencia, era la proscripción y la perversión de la misma para el uso de las armas, sino, un propulsor a chorro que serviría para un misil nuclear transcontinental, servría mejor como propulsor de una misión tripulada a Marte o a las estrellas, y que de paso , mejoraría la calidad de vida de los seres humanos (tal era el argumento del científico divulgacionista Carl Sagan). La Lista telefónica de MAnhattan (abreviada) , de la serie de Blue Champagne , es tan sólo el relato más inconexo posiblemente que haya leído alguna vez del escritor John VArley. Es una queja, abierta y descarada, contra el armamentismo. VArley no se despliega en descripciones apocalípticas, el último lector de la guía telefónica, es un conglomerado de átomos radiactivos, con cierta conciencia ( si tal vez , la única conexión evidente haya ido la relación del ente sentiente como el agujero negro de Charlie), quién se toma el trabajo de resumir la vida y obra de todos los que fueron muertos por una bomba nuclear, de la que se desconoce su procedencia (soviética, norteamricana o extraterrestre). El cuento, más que una queja, es una visión narrativa de emociones encontradas, que se me antoja asumir que fue escrita en un arrebato de furia por parte de Varley contra el programa nuclear de su país, o de cualquier país. Pero para ir más allá, y dentro del universo de lo posible y de lo imposible en la literatura, el intento heurístico de la descripción de sucesos sólo lo había yo presenciado en los relatos Ficciones y el Aleph del escritor argentino Jorge Luis Borges ( aunque de manera mucho más plumbea e ingeniosa). Resulta que el ente compuesto de átomos radiactios es como Funnes el memorioso, o como Severian de Wolfe: lo recuerda todo, y lo narra todo. Tal demostración de la memoria perfecta sólo puede ser objetivada a través de la intencionalidad del relato de suprimir la gran mayoría de los nombres que componen la Guía Telefónica, si la historia tiende a ser absoluta, al menos la Tierra radiactiva tendrá el suficiente tiempo de recordarlos a todos.

junio 3, 2010

Serie The Blue Champagne – 5

Filed under: Ciencia Ficción,The Blue Champagne — halsivon @ 9:28 pm

The Wicked Avatar.


Nadie sabe de la existencia de Xanthia, ni en el lejano Plutón, única referenecia a la civilización humana en una nostálgica rememoranza a los cazadores de la fiebre del oro californiana del siglo XIX; Sólo 3 seres conocen que Xanthia es un ser humano de carne y hueso: Zoe, su madre-hermana-amante y un agujero negro, que se comunica a través de ondas de radio absorbidas y robadas por él mismo, las cuales  emplea para, entre otros menesteres , entablar un diálogo con la propia Xanthia. El tercer privilegiado de saber de Xanthia es Xanthia misma, conciente de que ella misma es  Zoe pero no lo es, que necesita de Zoe, tanto como nosotros necesitamos de nuestra alma y de un rostro en el espejo.
Xanthia y el agujero negro es un excelente cuento corto del escritor John varley en su conjunto de relatos de Blue Champagne; de donde en primer lugar se extrae una curiosa apología al Yo, a esa conciencia que sabemos que nos hace humanos, que juzga nuyestros actos y de alguna manera los conduce, y esa certeza de la existencia en este plano o dimensión de la realidad. El agujero Negro, que carece de nombre, es un interlocutor interesante sólo por el hecho de ser un interlocutor: yo sólo recuerdo una situación similar en la Nube Negra de  Fred Hoyle, en donde el Big Dumb Artefact no es en primer lugar un artefacto y en segundo no es tan Dumb. Las razones de la conciencia del agujero sobran, es la conciencia de Xanthia y su cordura la que resultan intrigadoras. Varley ya había estado experimentando con esto en el relato de Tango Charlie, en donde el interlocutor de Charlie es una máquina, que , pese a tener buenos sentimientos, sigue sintiéndose regulada por un programa. Varley es un apostador de la moralidad, pero es un jugador que sabe usar sus cartas: la curiosa e incestuosa relación entre Zoe y Xanthia es desplegada más que como una necesidad física ( que bien pueda ser la consideración de una) en una nueva dimensión de la intimidad personal, pasando por el amor al ego propio, que aquí resulta incluso ser físico. Para Xanthia, el amor a su madre y creadora es tal, que puede incluso perdonar el enorme ego de la misma con tal de mantener ese delicioso estatus quo de ser una estrella doble en el vacío espacial: Una, girando sobre la otra en caída libre, eternas y sin nadie que las moleste. El ingenio del agujero es loable, y se ve reflejado en el hecho de que trata a Xanthia como una criatura delicada e inexperta, lo cual es lógico si eres una singularidad espacial de miles de millones de años de antigüedad devorando materia en el espacio. Resulta que Xanthia no teme al vacío de gravedad aplastante del interior del agujero, no le teme al frío vacío estelar, le teme a su propia imagen en el espejo, teme ver a Zoe ahí reflejada, robándole su identidad pero al mismo tiempo otorgándole su propósito para seguir viviendo. El agujero se comporta como un espejo negro y vacío, burlón y picaresco, que le ofrece a Xanthia una imagen reflejada de sí misma alternativa, decorosa y diferente. Pero la razón de Xanthia se traduce en su búsqueda de amor, odia a su reflejo por que se odia a sí misma, odia a Zoe porque no puede vivir sin ella, todo lo contrario a los seres que rodean su inmediato entorno: los agujeros negros y Zoe, que se eluden el uno a otro en un quijotesco baile de máscaras , en una lucha de voluntades por la perseverencia del Yo, y Xanthia está en el medio.

mayo 19, 2010

Serie The Blue Champagne – 4

Filed under: Ciencia Ficción,The Blue Champagne — halsivon @ 9:48 pm

Es Distinto nacer Mujer

Endless Love , Alfred Gockel

Para ser un antifeminista, resulta claramente un reto no generar siquiera un ápice de sesgo para el cuarto cuento del conjunto de Relatos de Blue Champagne, Opciones. Independientemente de la belleza y de la calidad literaria de este relato, el más corto de la serie, el tema no deja de ser polémico: la transfiguración del género (que no es lo mismo que trasgenerismo, o trasvestismo, yo lo llamaría metagenerismo). La historia se concentra en la atípica sociedad lunar que ya había sido protagonista en los relatos anteriores de Blue Chamapagne, y concretamente en una familia. Se engañan las feministas, al igual que yo mismo, desde el punto de vista masculinista, de los que quieren menoscabar el tema del relato, siquiera colocarlo en la palestra de la polémica. Básicamente, el tema está en la total libertad de cualquier ser humano de elegir concientemente su género en cualquier momento de su vida, sin importar el genero anterior. Esto es importante de contar, por que Varley contempla no sólo la posibilidad de que los machos de la especie se conviertan en mujeres y a la inversa, sino que también contempla el hecho singular de que los machos pueden ser más machos y las hembras más hembras. Y todo esto gracias a la ingeniosa ciencia involucrada en dicho proceso: muy distinta a lo que se tiene en la actualidad, el cambio de sexo quirúrgico es a lo que sucede en el relato, como la palanca es a la grua industrial. Esta decisión es realizada por la hembra de la especie, protagonista del relato ,Cleo , quien desarrolla pronto una personalidad anódina y en l que la escencia del ser se rebela contra el género del mismo. Dicho de otra manera, la protagonisa (Cleo – Leo) , pierde la capacidad de discernir su propio sexo. Se engañan así los que también leen este relato y ven transgenerismo melifluo. El tema, aparte del amor, es el de la liberación de la identidad sexual. Si pusieramos este curioso invento de la ciencia al alcance de nuestros días, los primeros en ir a protestar serían sin duda los grupos conservadores, y les segurían muy seguramente las feministas. La identidad sexual es puesta en duda, incluso pasa a ser subjetiva y caprichosa, mas no la dismorfia sexual y los roles de género. La androgeneización feminista aquí no tiene sitio. El amor es el que prevalece, puesto que , desligado de un cuerpo sexual, se mantiene aún en aquellos que han cambiado voluntariamente de sexo, tantas veces como ellos quieran. Curiosa teoría de Varley, la del amor que incluso rompe con el género. También curiosa su teoría no quirurgica del cambio, un procedimiento mucho de clonación que es mucho más limpio, y sobre todo, reversible. Varley comete un sólo error en su planteamiento: el transplante cerebral. El cuerpo clonado con el cambio cromosomático de la XX a la XY o a la inversa, sólo necesita el transplante cerebral del portador y voilá: misma persona,nuevo cuerpo, nuevo sexo. Resulta que está demostrado que la dismorfia sexual de la especie humana también tiene incidencia en el sistema nervioso y en el cerebro; los cerebros de los hombres y las mujeres son diferentes y se desarrollan de diferente manera, debido a su volumen. De esta manera , los cerebros de las mujeres son más pequeños, pero más concentrados, y el de los hombres más grandes  y más amplios. De esto viene a que las capacidades motoras y del lenguaje sean diferentes en ambos sexos, por mucho que las feministas vociferen en pro de la igualdad. Varley denostó esta información e incluso la única conversación al respecto fue vilipendiada en una escena en un bar de transfiguracionistas de mala muerte en donde por primera vez la protagonista se da cuenta de que no es una mujer y que no puede aspirar a copular como tal siendo un hombre, con otra mujer que había sido hombre. Por lo demás, el asunto de los roles de genero, quien está arriba y quien está abajo, los roles de autoridad, maternidad , son ampliamente vapuleados por la casi caprichosa decisión de la madre de convertirse en hombre, y la del padre de quere seguir siendo un padre. Dije que las feministas se quejarían, puesto que el mayor insulto para una feminista no es que la comparen con un hombre , sino que la consideren uno. Es aquí cuando el feminismo tiene cuerda: el varón, nacido como tal se niega a hacer el cambio y a experimentar lo que si pudo hacer la hembra , que había nacido como tal. Lejos de generar una corriente de pensamiento inspiradora, lo único que mantiene unido a dicho matrimonio , aparte de los hijos, es el amor, el cual me temo que Varley impostó pro excusa de mantener su idílico romance de sexos intercambiables. Desde mi punto de vista, la actitud arrogante y caprichosa de Cleo-Leo es reprochable, y es reprochable por parte de Varley siendo un escritor masculino el de describir a los hombres y al genero masculino en términos de arqeutipos y anacronismos; Cleo-Leo  jamás contó con el hecho de que pensaría su esposo, quien, como toda una hembra se tuvo que acomodar y a amoldar a los desvaríos de su esposa, dando de paso, un pésimo ejemplo a sus 3 hijos, todavía infantes. Pero la moral es algo que se construye , y no se podía esperar menos de la sociedad lunática de Varley, que ya en episodios anteriores manifestaba su rechazo frontal hacia las conveciones terrestres (la de usar ropa es sólo una), toda una metafora. Para lo cual, me uniré a las feministas en el hecho que Varley pretende desconocer: es distinto nacer mujer.

marzo 31, 2010

Serie The Blue Champagne – 3

Filed under: Ciencia Ficción,The Blue Champagne — halsivon @ 9:58 pm

La Diosa de Plata.

Sumido en los pensamientos, sólo con la Luna de testigo, divagando en esa nostalegia argentina, es por ello que que se rinde pleicesía a nuestra ida. Tal vez por que la ensoñación romántica que data desde los tiempos de la memoria perdida que la Luna provoca ,  razón misma  por la que los desvaríos y los caprichos de aquellos a quiénes son llamados Lunáticos no pasan desapercibidos. Los Lunáticos o Lunarianos son protagonistas de Tango Charlie y Foxtrot Romeo es el tercer  relato de Blue Champagne de John VArley; percibidos como una nacionalidad , los lunarianos cuyas descripciones alguna vez Peter Chung se atrevería a ilustrar en su célebre Fantasma 2040 ( miembros largos, delgados, de personalidad eclética y hedonista, para los que la humanidad es un referente lejano, prisioneros de la gravedad), mas sin embargo, la Artemisa de la Historia es una niña (evocando el espíritu independiente y aventurero de Radiant Shiningstar Smith, la precoz viajera especial de The pusher en la misma colecciÓn de relatos) , llamada Charlie , que orbita en una obsoleta y estropeada, pero peligrosa, estación espacial alrededor de la Luna. Había mencionado alguna vez el marcado gusto de VArley por la candidez de la infancia, puesta de manifiesto de manera figurativa en una sobreviviente de más de 30 años que aparentemente , pertenece , ya no al género humano, sino o al reino de los Lunáticos. Los Lunáticos , primer paso en aquella exploración evolucionista humana por expandir la semilla de la especie reina de la Tierra por el universo frío, negro y hóstil (cual si fuera el génesis de los exters de Simmons) , cuya cultura es derivada y pervertida por la tierra , mas se las ingenian para mantener cierto rasgo de espontaneidad y libertad hacia el cultivo por del desnudo humano. Charlie , la Liddle de Varley, solitaria en sus selvas de cables y metal a excepción del copioso ordenador de la nave (ingeniosamente llamado Tik-Tok, que recuerda al Señor Tik-tak de Ellison), y una camada de perros que se las apañan para ser su familia a través de los vacíos y salientes años en la vida de la estación,  desarrolló un instinto de supervivencia y una habilidades propias de los caninos; emulando a la misma Artemisa, primera feminista de la historia occidental, en su deseo de mantener su rebeldía e independencia y de no sublevarla a nadie, ni siquiera al Macho de Turno, el Jefe de policía de la Luna que ve el peligro de la estación. Esta rebeldía sólo es admitida  y valorada por las heroínas Anna-Louise BAch, Policía y ex nadadora profesional de la burbuja de Blue champagne (acaso es preciso mencionar que esta es la posible segunda parte de dicho relato) y de la redención y reaparición de Megan Galloway, quien  la alcanza el perdón del lector al no depender nunca más del Gitano de Oro y recompensando por la violación pública a su amante hasta la eternidad. Galloway es la que menos ha cambiado aún a pesar de las intenciones benévolas de Varley para con este personaje. Transformada en una monumental, indiscutible e indiscutida directora de medios informativos , cuyo poder ya era célebre desde Blue Champagne y cuya capacidad y tenacidad sólo pudieron ser moldeadas ( en palabras del autor) por el sufrimiento que trae el cuadro parapléjico. Charlie es rebelde, pero se vuelve dócil al reemplazar a su madre muerta , cuya adoración profesaba a pesar de ser un amasijo de tubos y cables que funcionaban para nada , por Anna-Louise y Megan. Sólo un aparte tierno dedicó Varley a la exploración de su femeneidad interrumpida , en un tosco dibujo que se llevase el viento y que la propia Charlie había elaborado. Por lo demás el monumento a Diana no pudo ser menos incompleto al rebelar las incapacidades torpes del Doctor Blume en salvar a Charlie, del Propio Tik Tok ( cuya escencia se nos antoja masculina) de permitir su desarrollo como mujer (el cual es la metáfora definitiva del sistema de dominación patriarcal, mito favorito de las feministas) e incluso los musculosos y obtusos amantes que sirven de entretención a la pérfida y transformada Anna-Lousie. La presencia del agente viral que confinaba a a Charlie es el símil plateado a lo que hacia el Gitano de oro con Megan Galloway: Charlie añoraba el contacto humano, pero eligió la inmortalidad y la juventud eternas. Porlo demás, el relato es conmovedor y altamente emocional, no había presenciado este efecto desde La persistencia de la Visión del mismo autor. Artemisa dibujaba toscamente su yo como mujer, pero el  contorno era borroso , por que era incapaz de verse a sí misma como una.

marzo 15, 2010

Serie The Blue Champagne – 2

Filed under: Ciencia Ficción,The Blue Champagne — halsivon @ 3:12 pm

La Diosa Dorada.

Quisiera bailar un vals con el exoesqueleto de la gitana de oro, apodado a sí mismo como el gitano de oro, en aras a que es un equipo de autoyuda para parapléjicos , hermosamente diseñado y construido que es el tema subordinado del relato “Blue Champagne” de John Varley. Una copa en el cielo (haciendo rememoranza a “Un guijarro en el cielo de Asimov) en donde una esfera de agua líquida con campos de contención sirve de escenario hedonista y paradisiaco para el drama de este relato.  El escenario bien pudo haber sido un aplaya en California para los efectos narrativos; la autoestima la  super estrella Megan Galloway es la protagonista , contrastada con la sútil inocencia de Cooper, héroe anódino con cierto toque clásico cuya batalla no pudo ser más romántica y épica (casi es imposible no imaginarlo como Johnny Weissmüller, el nadador y actor que encarnara en el cine al Tarzan de Burroughs) de no ser por que estaba tratando no con Megan, sino con su dispositivo. Dudo que Varley haya podido hacer algo mejor con este personaje, a lo sumo su presentación es aceptable y decente, puesto que el entorno de entretenimiento trans , televisión a través de los sentidos y los sentimientos, así como la esclavituda de Galloway hacia el exoesqueleto queda patentado en cuanto es su sino de libertad. Curiosamente tal paradigma ya lo había visto con anteriodidad en la popular serie de los años 70 The Bionic Woman con Lindsay Wagner,  supeditada y obligada a combatir con las villanas  fembots debido a que sus super prótesis costaban más de lo que ella pudiera ganar en toda su vida. De la misma manera , la relación amor odio que Galloway tiene con su dispositivo es bastante ( y paródicamente) similar a la que sostiene Elric de Melniboné por su Stormbringer. Tenemos una nueva adicción, que es presentada con candidez como una adicción a la fama o al dinero (muy propio y categórico en una estrella de lo medios), cuando es la adicción de Megan por el movimiento , por ser libre y a tarvés de un aparato que la aprisiona, y por el cual sub valora todo lo demás , incluida su capacidad para amar. He estado buscando la relación de la esfera de agua para con la intención de la historia, a la sazón de ser no sólo el nombre del relato, sino también del conjunto de relatos; si la champaña líquida es dorada , entonces ella es la diosa azul: eclética, orgullosa,  adorada y dorada, una deidad celeste cuya cosntelación , en la cual cada estrella es la unión de los nodos en forma de piedras preciosas en el equipo de autoayuda, que opaca todas las demás estrellas ( lo cual en efecto sucede desde el interior de la esfera). La constelación está en el firmamento próximo , y nosotros maravillados por su presencia , sin reparar en si la Virgo está o no cómoda con su situación o posición. Cooper no pudo ser más natural ante la violación y la rapiña de la que fue objeto, siendo su intimidad revelada de tal manera por esta semi diosa ( semi por que la otra parte de su divinidad pertenece al dispositivo de autoyauda). Por otro lado, el espectáculo trans, aquel homo ludens pervertido que evolucionó del ciclope electrónico y embrutecedor de los años 50 en la cultura norteamericana , que está en capacidad incluso de atrofiar mental y físicamente a los tele espectadores y seguir campante en el mercado resulta encantador desde un aficción que de antemano, imaginó una realidad diferente a la internet. Tomaré una champaña a la luz de la Luna , se ve azul debido al refñlejo de esta en vernao, y es la voluptuosidad más grande que puedo imaginar o tener en mivida , en mi mano izquierda, una diosa dorada bailando la música de las esferas.

febrero 15, 2010

Serie “The Blue Champagne” – 1

Filed under: Ciencia Ficción,The Blue Champagne — halsivon @ 5:21 pm

The Pusher.

“Dame un caramelo” .  La entrega de este soborno gastronómico a un niño, en este caso, a una niña contribuye a ejerecer el escenario contextual del primer cuento de Blue Champagne, de John Varley;  hay que realizar la aclaración, de que independientemente del mundo recreado en el cuento (mundo futurista con dominio del viaje interplanetario) , el verdadero protagonista del cuento es la moral y la motivación, o desde ciertos puntos de vista, la falta de la misma por parte del personaje principal, quien “seduce” y hago énfasis en las comillas, a una chiquilla semidesnuda de 11 años;  se equivocan de entrada aquellos que sugieren perversión para el nombre de las motivaciones del Pusher; más bien , y desde mi punto de vista , es nostalgia; de la manera similar a “Jeffty tien 5 años” de Harlan Ellison,   el protagonista posee una airado deseo por la infancia, de su estulticia, de su inocencia, mas no por los infantes; como la escena bien podría ser una tabú, aun para la época descrita en el cuento ( cuestión que se hace evidente en ulterior desarrollo del mismo) , no falta el desprecio por el mensaje ni las intenciones del oficio del pusher. No es un enfermo, sólo es un soñador, y la metáfora está en el hecho de que el pusher es un viajero espacial. Varley no necesitó de extraterrestres, ecologías extrañas o planetas exóticos o salto hyper espacial, para evocar el sentimiento aventurero del explorador. Todo eso lo encuentra y más , en una vivaz niña sedienta de historias y aventuras. El pusher extrapola su deseo por lo desconocido, desde la óptica de la niña y la ama por eso : por ser al mismo tiempo una inocente en búsqueda de aventuras en el espacio exterior y una mujer temeraria en potencia.  De repente, a aquellos viajeros acostumbrados a las especificaciones técnicas y al “tedio” del viaje espacial, se les ha olvidado aquello que inició todo eso: el simple deseo de mirar hacia arriba y viajar hacia las estrellas.

Blog de WordPress.com.