La Máquina a Tiempo

marzo 14, 2011

Hierro Salvaje / Wild Iron

Filed under: Cine,Manga y Anime — halsivon @ 8:59 pm

Mononoke Hime es ya un citado clásico de la animación japonesa , y un referente directo a la hora de tratar el trabajo de Hayao Miyazaki. Con algunos de sus clichés, como la sobre carga de personajes enternecedores e independientes, el abultado y abotargado uso de la animación de lo viscoso y lo plástico, nos presenta por primera vez un drama trágico digno de la literatura tradicional japonesa con visos ecologistas ( del cual Miyazaki se ha declarado fanático confeso). Las metáforas no podían ser menos evidentes: la desmedida industrialización que perjudican un medio ambiente hermoso, y estable, y que termina corrompiendo a criaturas, dioses y hombres (tal manejo no es exclusivo, ni pionero en la obra de Miyazaki, 80 años antes J.R.R Tolkien ya había hablado del tema con la explotación del Bosque de Fangorn a manos de Saruman y sus orcos). Las consecuencias directas de la explotación y del progreso industrial ( al que Miyazaki condena en todas sus historias, sin embargo no tiene el menor reparo en ignorar cuánto plástico se fue en la hechura de los celuloides que transmiten su mensaje a través del cine, o en cuanto papel, grafito, colores, pigmentos y pinturas se gasta en su genial obra, si quiera en el diseño o concepción de sus ideas, o en la energía electrica que gastan sus ordenadores a la hora de animar sus más bellas secuencias), se centran en el heredero Ashitaka, último señor de una tribu al borde de la extinción, quien enfrenta el sino atroz impuesto por un semidios bastante grotesco y que al final termina salvando vidas humanas, criaturas y dioses; al respecto Miyazaki es un progresista bastante extraño:muchos de sus paladines resultan ser hombres ( como el caso de Ashitaka, quien , además posee fuerza sobrehumana , y un corazón de oro) , a la par que defiende con ahínco la libertad y las independencias femeninas (Chihiro es el ejemplo más expuesto, pero en este caso me refiero a San, la Princesa de los Lobos), por lo cual , en este particular caso, Miyazaki si es un igualitarista estricto.  Con respecto a la animación, el color , y las texturas del Bosque de los Dioses es lo que más llama la atneción: comparable en exuberancia y detalle al Tokyo de Akira de Katsuhior Otomo ( guardando eso si, las proporciones y el talento creativo, así como la intención). Es además importante mencionar, que las criaturas del bosque no son mejores que los seres humanos de quiénes tienen que defenderse, al poseer una tozuda impertinencia, una inteligencia limitada, y un complejo de superioridad que no dudan en exhibir, no importando lo salvaje de su comprotamiento, o en el caso del filme, la relación de las Criaturas con el Señor del Bosque, de quién sólo se tiene referencia como mesías y como salvador, y no resulta ser ni lo uno ni lo otro.  San, la Princesa de los Lobos es quien menos mereció , en mi opinión, de cariño por parte del autor: salvaje, irrespetuosa, ortodoxa, imprudente y temeraria, no es un personaje de contexto ( al que las feministas con gloria admirarían sólo por su fortaleza física y su agilidad, más que por su inteligencia) , es plano, vacío y sucio, hacen más los Lobos en la trama que ella como su representante.  Ashitaka por otro lado , es brillante , sabio ( a pesar de su juventud, lo cual es relevante ya que la sabiduría para los japoneses viene necesariamente con la edad) , ecuánime e integro, supo con contundencia ganarse el respeto de sus enemigos, y la admiración de los dioses ( no el amor de San) , es uno de los mejores personajes de Miyazaki. Hay otra mención en particular a la extraña diatriba feminista que Miyazaki maneja en el filme: La ciudad de Hierro es gobernada por una ambiciosa , pero noble Mujer , que contrara a ex prostitutas como operarias y al final como amazonas; el quid de la historia es precisamente que el desarrollo industrial ( en oocidente , culpa inequívocamente de los hombres) , ha afectado la vida del bosque en primer lugar , e indirectamente la de Ashitaka. pero en este particular, son las mujeres las que propician el expolio al Bosque de los Dioses, y las que en últimas se encaminan a la guerra en contra de ellos. Ying y Yang, Luz y Sombra; para los orientales, el equilibrio está fundamentado en esto, y en el filme , más oriental que nunca , el Yang son las mujeres. Puesto de manera más clara, con el Dios del Bosque, criatura que no obedece a nadie ( ni siquiera a las criaturas del Bosque que le reverencian ) y que es Señor de la Vida y de la Muerte al mismo tiempo ( por lo que al perder la cabeza, destruye el ecosistema entero) .

Princess Mononoke  is already a early classic of Japanese animation, and a direct reference tospeaks about  the work of Hayao Miyazaki. With some of his film archetypes, such as the overhead of touching incident and independent characters, the bulky and bloated use of animation in the viscous and plastic presents for the first time, a tragic drama worthy of the traditional Japanese literature with environmental overtones (that Miyazaki’s said that is   a vowed fan). The metaphor could not be less obvious: an obstacle to an unbridled industrialization against to a  beautiful environment,  that makes to corrupt  creatures, gods and men (such management is not unique or pioneering in the work of Miyazaki: 80 years before JRR Tolkien had already discussed the matter with the Fangorn Forest exploitation at the hands of Saruman and his orcs). The direct consequences of the forest’s exploitation and industrial progress (which Miyazaki condemned in all its of his stories, but has no qualms into ignoring how much plastic was in the making of celluloid that convey their message through film; or  paper’s use, graphite, colored pigments and paints is spent on his brilliant work, not even in the design or conception of their ideas, or electrical energy they spend their computer time to animate his finest sequences), focus Ashitaka’s heir, last ruler of a tribe on the brink of extinction, facing the terrible tax but a demigod rather grotesque and ends up saving lives, creatures and gods about Miyazaki is a progressive rather strange: many its champions are to be men (as the case of Ashitaka, who also possesses superhuman strength and a heart of gold), at the same time vigorously defend the freedom and independence women (Chihiro is the most exposed, but I am speaking to San, the Princess of the Wolves), so in this particular case, Miyazaki if a strictly egalitarian. Regarding animation, color, and texture of the Forest of the Gods is what stands out most attention: exuberance and detail comparable to Tokyo Katsuhior Akira Otomo (saving that if the proportions and the creative talent and as intended). It is also important to note that the woodland creatures are no better than human beings who have to defend themselves by possessing a stubborn impertinence, limited intelligence and a superiority complex who do not hesitate to exhibit, no matter how wild is their behavior, or in  the relationship with the Lord of Creatures of the Forest, who only have referred to as the messiah and savior, and there appears to be neither one nor the other. San, the Princess of the Wolves is the one who least deserved, in my own opinion, love for the author: she is wild, disrespectful, Orthodox, imprudent and reckless, not a character of context (which feminists admire just for his glory physical strength and agility, rather than their intelligence), she is flat, empty and dirty, lesser than  the Wolves in the plot that she and her representative. Ashitaka other hand, is bright, wise (despite his youth, which is relevant because the Japanese wisdom necessarily comes with age), fairness and integrity, was able to forcefully gain the respect of his enemies, and admiration of the gods (not the love of San), is one of the best characters in Miyazaki. There is another mention in particular the strange feminist diatribe that  Miyazaki manages in the film: Iron City is governed by an ambitious, but noble woman, who hires former prostitutes as operators and at the end as gun shooters, the crux of the story is precisely that industrial development (in western culture, unequivocally blamed for men), has affected the life of the forest first, and indirectly that of Ashitaka. But in this particular, women are favoring plundering the Forest of the Gods, and that ultimately are headed to war against them. Ying and Yang, Light and Shadow ; to the eastern people, the balance is based on this, and in the film, more Oriental than ever, women are Yang. Put more clearly, with the God of the Forest, a creature that does not follow anyone (not even the creatures of the forest that revere him) and he is Lord of Life and Death at the same time (so to lose head, destroy the entire forest).

1 comentario »

  1. Mi hermana me hablo de esta pagina vine a visitarla. Es de muy buen gusto. Felicitaciones

    Comentario por Low Cost Dental Insurance — abril 13, 2011 @ 1:09 am | Responder


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