La Máquina a Tiempo

octubre 5, 2010

Escultura de Uranio/Uranium Sculpture

Filed under: Ciencia Ficción,General — halsivon @ 4:42 pm

Conversaba hace dos días con una estudiante de arte que se me comentaba su deseo de realizar esculturas en materiales antiguos, emulando el trabajo de el arte rupestre presente en España y Francia, el cual fue maravillosamente tratado en el cuento corto “La Gruta de del Ciervos danzarines”de Clifford D. Simak. Dicho relato , ganador de los premios nebula, habla menos de la condición del inmortal como de la audacia del arte, y la capacidad humana de el revisionismo sobre el mismo: El protagonista se atrevió a hacer arte pop sobre el trabajo documenetal de sus pares y contemporáneos hombres de las cavernas. El hecho de que el protagonista sea un vasco añade sólo cierto ápice a la mitología tubalista de origen de los vascos, atañándoles incluso los sercetos de la inmortalidad a tan remembrada comunidad. Indagué al principo acerca de los materiales que dicha artista desaba usar: grasa animal, granito, roca sedimentaria, colorantes extraídos de plantas; todo un amasijo de ingeniosas contribuciones al arte rupestre , que hasta nuestos días , aún perdura debido precisamente a la calidad de los materiales usados. Esto no es una broma: la turística gruta es sólo una copia , la verdadera gruta está protegida de los ojos curiosos precisamente para su preservación, y la copia tiene que ser re pintada cada cierto tiempo para conservar su integridad. Eso me hizo pensar acerca de los materiales: si se desea preservar una escultura u obra plástica durante muchos años, ¿qué mejor material que el Uranio? El isótopo más estable del mismo tiene una desintegración aproximada de 4470 millones de años, casi la edad de la Tierra misma. Si se deseara una escultura verdaderamente “inmortal” , ahí está el Uranio. reíamos acaso de las complicaciones de manipular dicho material , además del hecho de no poder siquiera tocarlos y apreciarlo en condiciones normales y sin la protección adecuada. No obstante , para ciertas ópticas , las esculturas de Uranio ya existen, las llamamos bombas, y son un homenaje postumo a la pacificación última. En el clásico filme “Beneath the Planet of Apes” , se trata a una bomba atómica no sólo como escultura, sino como Dios; no es la primera vez , que el arte va ligado a la religión. El problema del arsenal nuclear consiste en su tácita condición de elemento disuasor. Ya lo decía Varley en “alfabeto humano”, en donde la voz narradora se me antoja que era la de dicho artefacto nuclear. El mismo insmortal de la Gruta de los ciervos danzarines se queja del creciente armamentismo de la humanidad, dicho sea de paso, la guerra fría y su potencial amenaza nuclear sirvió de inspiración a los escritores de ciencia ficción, que esgrimían de pacifistas, durante 5 décadas. La bomba atómica como escultura tiene dos fases: una pasiva y una activa. La pasiva es cuando el artefacto es resguardado y se contempla de manera indirecta como elemento de disuasión, de control y de amenaza. En dicho estado , la escultura simboliza la opresión, la división entre los pueblos humanos , la perversión del método científico. La fase activa es cuando la bomba explota sobre un objetivo determinado, y exhibe todo su potencial destructor a través de la liberación energética producto de la fisión nuclear. En este estado, la escultura es total  y es última, ya que opaca toda visión dentro del espectro de lo visible  einvisible. Exhibe su monumental y ya clásico hongo de plasma, , es tan brillante que polariza toda la visión y hace que el día se haga de noche en cuestión de segundos. Ciertamente es una teoría que los intentos sucesivos durante de la guerra fría de estallar bombas de prueba en desiertos alejados, o atolones en el pacífico, sólo era un deseo pervertido por parte de militares y científicos de observar lo que nadie más puede observar: una bomba atómica en acción. La escultura es última por las consecuencias que trae , tanto en su forma pasiva como en su forma activa. En su forma pasiva, por su cualidad de coerción , en su forma activa, como un orgasmo bizarro y celestial (¿no es extraño que las bombas tengan forma de falo?) de liberación de poder , energía sin límites. Los que defienden el arsenal nuclear hablan del triunfo máximo de la ciencia, del dominio del hombre sobre la naturaleza, pero dada la condición de la escultura, es más bien del dominio del hombre sobre el hombre, el cual, es el ya anquilosado argumento progre en contra del armamentismo. Dudo mucho que el sino iraní de armarse nuclearmente tenga estas peculiaridades, dado que el Islam es una religión que prohíbe explicitamente el gozo terrenal, pero no he escuchado al primer progre pronunciarse en contra del creciente armamentismo nuclear de Irán. En resumidas cuentas, tenemos muchas esculturas de Uranio en estado pasivo, inmortales para los estándares humanos, tal vez sea la hora de hacer una revisión en arte pop sobre las mismas.

 

I talked two days ago with an art student who told me his desire to make sculptures in ancient materials, emulating the work of rock art present in Spain and France, which was beautifully covered in the short story “The Cave of the Deer dancers ” from Clifford D. Simak. This story, winner of the Nebula awards , talk less of the condition of the immortal and the audacity of art and the human capacity for revisionism about the same: The hero dared to pop art on the work of their peers and documenetal contemporary cavemen. The fact that the protagonist is a Basque adds just a tip to the mythology tubal origin of the Basques, including the secret of the immortality of this community. I’ve asked  about the materials that the artist wanted to  use: Animal fat, granite, sedimentary rock, dyes extracted from plants, a whole heap of witty contributions to rock art, which up to our days, still exists precisely because of the quality of materials used. This is not a joke: the current tourist’s cave is only a copy, the real cave is protected from prying eyes just for preservation, and the copy has to be re-painted every few years to maintain its integrity. That got me thinking about the materials, if they are to preserve a sculpture or artistic work for many years, why no  a better material than uranium? The most stable isotope has a decay of the approximately 4.47 billion years, almost the age of the Earth itself. If you wanted a sculpture truly “immortal”, there’s the uranium. I laughed about the  complications that  such material could has for just handling, plus the fact you can not even touch it and appreciate it in normal conditions and without the proper protection. However, for certain optical Uranium sculptures already exists: we call them bombs, and is a posthumous tribute to peace last. In the classic film “Beneath the Planet of Apes”, an atomic bomb are  not only an sculpture, it were treated  as a God, this  is not the first time that art is linked to religion. The problem of the nuclear arsenal is its tacit menacing condition . Varley put it well in “human alphabet” where the narrator seems to me that was the nuclear device. The same immortal of the Cave of the deer dancers complained about theweapon’s careerof the  mankind, by the way, the cold war and potential nuclear threat was the inspiration for writers of science fiction, wielding pacifists, for 5 decades . The atomic bomb as sculpture has two phases: passive and active. The passive is when the engine is shielded and referred to indirectly as a menace, and a threat control. In this state, the sculpture symbolizes the oppression, the division between the human countries, the perversion of the scientific method. The active phase is when the bomb explodes on a given target, and shows all its potential for destruction through the release energy product of nuclear fission. In this state, the sculpture is complete and final, and that overshadows any insight into the visible spectrum einvisible. It Displays those  classic and monumental  plasma fungus, it is so bright that polarizes the whole vision and turns the day into dark in seconds. It certainly is a theory that successive attempts during the Cold War test bombed into remote deserts or atolls in the Pacific, it was just a perverted desire by the military and scientists to see what no one else can see: an atomic  bomb in action. The sculpture is the ultimate by the consequences it brings, both in passive and active form. In its passive form, for its quality of threadmand  in its active form, as a bizarre and heavenly orgasm (is not it strange that the bombs are shaped like a phallus?) Pure release of power, boundless energy. Supporters of the nuclear arsenal  speaks about the triumph of science, men’s dominion over nature, but given the condition of the sculpture, it is rather the domination of man over man, which is the stagnant and modern argument against the arms race. But I doubt that the nuclear-arming Iran country has these peculiarities, since Islam is a religion that explicitly prohibits the earthly joy, but I have not heard the first liberal rule against Iran’s growing nuclear arms race. In short, we have many sculptures of uranium in passive state, immortal human standards, maybe it’s time to make a pop art review on them.

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